lunes 21 de junio de 2010

Cosas que aprendí de mi padre

Ayer para muchos fue un día del padre más y ¿por qué no? un buen motivo para reunirse en familia y poder disfrutar de la comunión familiar; sin embargo, para mi fue uno diferente, éste fue el primer día del padre sin mi papá.

El recordar todo lo que aprendí de él y cuánto lo extraño, viene a mi mente la reflexión que hice en aquellos momentos de su reciente partida: Uno aprende mucho de Dios cuando llega a ser padre.

Caminando con mi hijo tomado de la mano, veo como va confiado sin preocuparse de los peligros que hay a su alrededor y aunque no puedo impedir que en algún momento se resbale o caiga, el sabe que con mis brazos de amor siempre estaré listo para levantarlo y cargarlo si es necesario (bueno, aún sin ser necesario a veces), puedo ver que desde ya, el está aprendiendo de su padre.

Mi padre no era perfecto, ni tampoco buscó que yo lo fuera; sin embargo, siempre me desafiaba a a ser mejor.

Me enseñó a aprender a valorar los propios errores, aprender de ellos y no darse por vencido.

De él aprendí que más importante que acumular riquezas es poder usarlas en lo invalorable.

Me enseñó el valor de la lealtad independiente de las circunstancias y que lo material se puede recuperar mientras que el tiempo no.

A pesar del tiempo, tus hijos serán siempre tus hijos y aunque tu hijo sea un adulto de 35 años puedes llamarlo "bello muñequito" como cuando era un bebé.

Más importante que ganar o perder una partida de ajedrez es poder compartir ese tiempo con tu hijo y ese tiempo lo recordará toda la vida.

Me demostró que la verdadera fuerza del varón no está en sus músculos, sino en su corazón, las fuerzas de los brazos se desvanecen con el tiempo, mientras que las del corazón se fortalecen cuando aprendemos a valorar lo que debe ser valorado y desechar lo que no nos sirve para tomar las decisiones correctas.

Con él puder ver que nunca debes subestimar lo que puedes aprender de tus hijos llegando a usar Word 1.1 en inglés sin conocer el idioma y que eso te puede llevar a escribir libros.

Me enseñó a no darte por vencido hasta haber agotado recursos, nunca sabes si en un escrito puede faltar una coma que le altere el sentido a la oración y así ganar juicios.

De igual forma, más importante que ser el mejor es rodearse de los mejores.

Tus hijos siempre van a estar pendiente de lo que tienes que decir, de igual manera debes estar pendiente de lo que dicen tus hijos.

Más valioso es el tiempo invertido en un buen libro que mirando televisión.

Es vital nunca subestimar lo que le puedas enseñar a tu hijo por muy elemental que parezca, preferible que lo sepan de ti que de otra fuente.

Mi padre aunque no estuviera bajo el mismo techo, siempre permaneció accesible.

Una de las lecciones más significativas fue que mientras uno vive, nunca es tarde para pedir perdón.

Estas y muchas otras cosas más fueron las que aprendí de mi padre, pero mi más grande desafío es que al igual que él hoy, cuando yo ya no esté, mis hijos puedan decir las mismas palabras acerca de mi.

lunes 25 de mayo de 2009

La doctora infame

De acuerdo al diccionario de la real academia de la lengua española, uno de los significados de infame es "que carece de estimación", en este caso quiero hacer mención de un caso en particular que tuvimos que experimentar con André Sebastián cuando tenía aproximadamente seis meses.

Antes de hablar de la "doctora infame" quiero mencionar que gracias a Dios André Sebastián cuenta con una pediatra excelente, la Dra. Inés Zavala, quien lo antediera a él desde la primera semana de nacido. desde aquel tiempo lo hemos llevado todos los meses para la revisión de rutina; sin embargo, en alguna ocasión la pediatra mencionada anteriormente estaba fuera del país y una amiga nos recomendó que vayamos donde otra pediatra que había sido la única que pudo sanar a su hija en una ocasión que se enfermó. Atendiendo la recomendación lo llevamos a André Sebastián a donde la otra pediatra -- pensado "vamos a ver que tal nos va", fuimos al consultorio y al principio todo parecía estar bien, nos hicieron las preguntas de rutina, aunque hubo una que me llamó mucho la atención porque era la primera vez que escuchaba a un especialista preguntarnos "¿dónde viven?"; por un momento pensé que se trataba de la eficiencia demostrada de una especialista que buscaba brindar un buen servicio conforme al juramento de hipócrates; acto seguido proseguió a revisar al bebé minusciosamente (cual especimen raro) y surgieron una tras otra supuestas complicaciones "tiene el hígado grande", "los pies son muy gordos", "parece que tiene un problema congénito asintomático de asimilación en la nutrición y cuando se presentan los síntomas es cuando ya es irreversible", etc. ¡Yo sentía que el alma se me iba al piso! y después de las respectivas "recomendaciones" y procurar derivarnos a lugares y otros especialistas específicos y llenar la orden para recibir las seis páginas de resultados de los exámenes, salimos con el ánimo por los suelos y muy extrañados por el diagnóstico de la doctora, cuando gracias a Dios André Sebastián siempre ha sido un ejempo de buena salud.

Las muestras para los análisis fueron tomadas, -en esa ocasión me enteré también de la manera más bochornosa que las muestras de orina en los bebés se toman de manera muy diferente que cuando dejan de usar pañales- seguimos las instrucciones al pie de la letra si escatimar recursos; para prolongar nuestra agónica desesperación, ¡los resultados de los exámenes iban a estar listos en casi 20 días! Decidimos confiar en Díos y esperar...

Pasados algunos días del incidente mientras conversábamos con unas parejas de amigos, Marcela hizo un comentario referente a nuestra situación a lo que una de las damas presentes preguntó "¿Cómo se llama la doctora?" y cuando le dijimos el nombre, ella respondió: "¡Qué!, ¿esa?, ¡pero si ella me hizo hospitalizar a mi hija para luego decirme que eran gases!". Tal afirmación nos causó mucha sorpresa acompañada de la inevitable sensación de indignación al sentirse "estafado". En la primera oportunidad que pudimos llevar a André Sebastián a su pediatra regular al ver ella el nombre de quien lo había atendido previamente, no dudó en comentar "pero si ella es de las que envían a los niños al hospital, ¡por sólo una gripe!", posteriormente los resultados de los exámenes nos certificaron lo que ya sabíamos, que gracias a Dios André Sebastián goza de perfecta salud y que a simple vista el diágnostico de la doctora no fue acertado tratando de obtener algún rédito personal a expensas de quebrantar el juramento de Hipócrates y de hacernos pasar un mal rato. Por ese motivo, son contados los especialistas de la salud que gozan de mi confianza; perdonen si este comentario ofende a alguien que con honestidad y buen ánimo se dedica a trabajar por la salud, si ese es su caso, permítame decírle que su conciencia es una buena inversión y que aunque usted no lo crea, al árbol se lo conoce por sus frutos y tarde o temprano su buena labor se verá recompensada y seguramente de la manera que menos lo imagina. Si su caso es el inverso y ha buscado recibir más ganancias a expensas de abusar de sus conocimientos, nunca es tarde para cambiar y decidirse por hacer las cosas como se debe, si quisiera obtener más información al respecto, permítamelo saber.

jueves 18 de diciembre de 2008

¡De regreso!

Pasamos cerca de una semana en la ciudad capital, primero traduciendo en un retiro de la naciente iglesia la Viña de Quito para el pastor estadounidense Roger Sodsod y después compartiendo con nuestros amigos los Gonzales.

Fue un tiempo muy especial y de paso el primer viaje a la región interandina de André Sebastián, quien a sus ocho meses demostró ser un niño ejemplar al momento de viajar. Es en este viaje donde empiezan a ser visibles sus primeros dientes.

Fotos oficiales del evento se encuentran aquí: http://www.facebook.com/photo.php?pid=1598592&id=634421576#/photo_search.php?oid=48531774016&view=all

lunes 7 de julio de 2008

3 meses





Hoy cumple tres meses André Sebastián, gracias a Dios todo está muy bien y ya estamos pensando en celebrarle el cumpleaños con 1/4 de torta (je je je).

miércoles 16 de abril de 2008

La primera visita al pediatra


André Sebastián tuvo hoy su primera visita al pediatra, se portó muy bien y se nos informó que todo está bien gracias a Dios.